THE SILVER WIND: Tiempo desarticulado.

1908125047.02.LZZZZZZZ

Siempre hay una primera vez para todo. En este caso dos, porque esta de hoy es la primera entrada de El Almohadón que está dedicada a un libro no traducido al castellano y también la primera que no está escrita por mí, sino por la perspicaz Yolanda Espiñeira en lo que considero el primer paso de mi plan para que el blog se escriba solo…

LA AUTORA

Dentro del cartel del Festival Celsius de este año llamó mi atención una autora de la que no había oído hablar: Nina Allan. Nina Allan es londinense, en concreto vio la luz en el, por distintas razones infame, barrio de Whitechapel. Tras estudiar literatura rusa en Exeter y Oxford, en la actualidad trabaja y vive en Hastings (East Sussex). Todos estos datos (que podría el atento lector encontrar en la Wikipedia si esta tuviese una entrada para nuestra autora), dan sentido al estar en el mundo de la persona y también de la escritora.

Sus primeras publicaciones son principalmente relatos, publicados en Interzone, Black Static y Crimewave. Y recopilados en antologías como Best Horror of the Year #2, The Year’s Best SF #28 y The Year’s Best Science Fiction and Fantasy 2012 y 2013.

Su primera antología, A Thread of Thruth (2007) fue seguida por The Silver Wind (2011). Este año verán la luz Microcosmos y Stardust: The Ruby Castle Stories. Anuncia también en su blog, una novela ambientada en un Sur de Inglaterra alternativo.

 LA CIENCIA FICCIÓN SIN NAVES.

The Silver Wind: Four Stories of Time Disrupted es un libro de ciencia ficción sin naves. Ni máquinas del tiempo, por lo que hace al caso. No está ambientada en el espacio exterior sino en uno de esos otros mundos en que las calles tienen los nombres de las calles de Londres, y las playas del sur de Inglaterra no son más que montones de guijarros.

Es un libro de viajes en el tiempo inspirado por el clásico La máquina del tiempo de H.G. Wells, y la revisión hecha por Charles Priest La máquina espacial (autor este último con el que Nina Allan además de afición al time-travel, comparte vida). La autora también reconoce la deuda que tiene con la serie Dr. Who, que le dio el concepto de espacio exterior, de viajes en el tiempo y de otros mundos. (Aunque en la actualidad está en total desacuerdo con el rumbo que ha tomado la serie).

Whovian mind.

Whovian mind.

Entonces, me dirán ustedes, no es ciencia ficción. Pues sí y no. Lo es porque utiliza un tropo, el de los viajes en el tiempo, o realidades alternativas, tan antigua como el propio género. Y no lo es, porque el objeto del viaje no es la aventura, la lucha entre el bien y el mal, o cualquier otro argumento típico. El objeto del viaje, es, a modo de metafísica negativa, la ejemplificación de la tesis que el libro mantiene sobre el tiempo como categoría de la percepción de la realidad.

Este tratamiento de los viajes en el tiempo y mundos alternativos coloca la obra dentro de la ficción intersticial, a veces llamada slipstream (nombre que debemos a Bruce Sterling), término que se empezó a usar en los 90 para hablar de obras literarias que empleaban elementos propios de la ciencia ficción, como viajes espaciales o viajes en el tiempo, de forma diferente a la ciencia ficción clásica. Así, la ficción intersticial puede ser definida como una mezcla de géneros, por una parte, pero no se queda en eso, sino que como género, pretende transformar la percepción del mundo del lector, al que se le presenta su propia realidad bajo una nueva luz.

Según Nina Allan, la naturaleza de la realidad tal y como es percibida y revisitada por la memoria es el tema de toda obra literaria. Y para ella la literatura mainstream (y entendemos que se refiere a la literatura mainstream realista) carece de un elemento vital, un estrato más, que la hace incapaz de tratar el turbio interior del mundo y quedarse sólo en la superficie. Por eso ella gusta del término “hiperrealidad” que sugiere más una profundización que una ampliación del elemento fantástico y que tiene que ver con las distintas percepciones del mundo.

 ÉRASE UNA VEZ

No es esta la impresión que produce en una primera lectura. A primera vista, nos hallamos ante cinco historias que pivotan sobre la central y más larga, The Silver Wind, en las que, se repiten unos personajes que son y no son los mismos, unos relojes, unos paisajes. De una lectura superficial proceden algunas críticas que se pueden leer en la red, en la que se acusa a la autora de hacer personajes que son sólo nombres, de abusar de la elipsis o de no acabar la historia.

Charles Lindbergh, la que podía haber liado...

Charles Lindbergh, la que podía haber liado…

El argumento, aunque aparentemente presente en cada relato como un algo completo, sólo se desvela en la interacción entre ellos. Así, si dejamos en suspenso la estructura de relatos independientes, podemos encuadrar la obra dentro de las ucronías distópicas (en el sentido de La conjura contra América de Phillip Roth) ambientada en la Inglaterra dentro de muy pocos años. En este territorio, la vida tal como se conoce ahora ha desaparecido debido a la llegada al poder de un partido de ultraderecha que introduce numerosos cambios en la cotidianeidad de los habitantes.

Nos hallamos ante una narrativa no lineal, en la que el sentido se adquiere una vez que el lector lee y más bien, relee, todos los textos. Los relatos dialogan entre ellos y se iluminan los unos a los otros, creando un todo que los contiene y a la vez, los supera, pues el sentido no está en la suma de ellos, sino en ver The Silver Wind como el punto de partida, lo que podríamos llamar “punto cero” y el resto de los relatos la muestra de los experimentos de los que se habla en este.

La propia autora dice que aunque le sugirieron que lo considerase una novela, la gestación de los relatos, alejados de si en el tiempo, no se lo aconsejó. Así ella prefiere llamarlo un “libro” porque tampoco es una colección de relatos. Ni siquiera de las que comparten tema o personajes, es algo más.

 El final es abierto en el sentido tradicional, pues la autora se niega a dar una solución al destino de los personajes. Si la estructura de la obra nos muestra algo es la imposibilidad de elegir entre las muchas posibilidades. Sin embargo, desde el punto de vista del artefacto narrativo que se construye a lo largo de los relatos, el último “Timelines: an Afterword”, concluye con la reflexión sobre el tiempo que es el libro: que la única forma de lograr la estasis temporal es escribirla:

You’re confusing the facts with the truth” Cal had said to her. “The facts are nothing but a bunch of components, springs and gears and linchpins, stuff like that. The writer’s job is to construct something from them, a beautiful machine, a story that is the sum of this facts but also greater than them. When the machine begins to run by itself –that’s when you know you’ve managed to tell the truth”.

 “MY FIRST TIME MACHINE WAS A LONGINES”.

Bigger on the inside, maybe.

Bigger on the inside, maybe.

The Silver Wind trata del tiempo, del tiempo como dimensión de la vida humana, que es, en palabras de la autora, “a chemical reaction of time and memory”. Y así presenta a los personajes tratando de extender su control sobre él, de alterarlo, de recuperarlo y fracasando una y otra vez en su empeño de volverlo atrás.

El libro trata de relojes, el primero que aparece, como regalo de cumpleaños, evidente rito de paso a la adultez, es un Longines Lindberg. En los dos primeros relatos el reloj les da a los jóvenes la ilusión de tener el poder para controlar el tiempo. Y el personaje que hila todos los relatos es Andrew Owens, a veces Owen Andrews, maestro relojero, pero incapaz, como los demás, de controlar el tiempo, por mucho que alguna vez se pongan en su boca las palabras: “Most people think of time as a straight line, a road that leads only in one direction. But I’ve always found that time is more like a garden, or a labyrinth, a place where you might wander in circles and never come out. A beautiful watch is not just a measuring device. A special watch like this can open doors”

Al final, el viaje en el tiempo es posible, pero sólo de forma azarosa e incontrolable como la vida misma. Los personajes conservan una huella de lo que fueron, les parecen familiares los rostros y los lugares, pero de forma harto difusa.

GOD SAVE THE QUEEN

Rule Britannia.

Rule Britannia.

Nina Allan manifiesta que se considera llamada a dejar constancia en sus obras del alma del su país en que ella nació y que está desapareciendo ante sus ojos. De ahí que la ambientación de los relatos, de los lugares y de los objetos sea rigurosa. Sin embargo, no se queda sólo ahí el reflejo de la civilización británica. El fetichismo de los relojes y los trenes, la admiración por la máquina como concepto, guarda relación con ello también. El tic-tac del reloj y los predecibles y puntuales horarios de tren, con los que los personajes pueden controlar el tiempo y el espacio, les dan una falsa ilusión de seguridad. Aunque algunos ya lo saben: las agujas del reloj sólo marcan el camino hacia la muerte, propia o ajena.

También hay familias disfuncionales, padres ausentes, incesto, y fantasmas de personas queridas que vuelven. Pero todo esto daría para otro tanto, y no me gustaría abusar de su paciencia, ni acabar, por supuesto, trayendo a colación a Derrida.

Advertisements
This entry was posted in Uncategorized and tagged , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

3 Responses to THE SILVER WIND: Tiempo desarticulado.

  1. Odo says:

    “la naturaleza de la realidad tal y como es percibida y revisitada por la memoria es el tema de toda obra literaria”

    En ese sentido recomiendo, muy especialmente, How To Live Safely in a Science Fictional Universe de Charles Yu. El tema central del libro es, ni más ni menos, la revisitación del pasado por medio de la memoria, como si de una máquina del tiempo se tratara.

    Muy buena la reseña, por cierto 🙂

  2. Pingback: Nevsky Prospects publicará dos libros de viajes en el tiempo a mediados de mayo | Fantífica

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s